Extraño el amor, ese verdadero amor, que cuando ves a la persona sientes esas mariposas en el estomago, siente ese calor.

Y  llega esa rara sensación que el tiempo se detiene cuando se miran a los ojos, y tan solo el roce de los cuerpo produce un escalofrió único.

Un amor donde no solo importe, lo físico, lo carnal.

Un amor que al mirarnos, el tiempo se detenga, al tocarnos haga que cualquier cosa se vuelva posible.